Mujeres a bordo

Escrito por Transeúnte, el 24, mayo, 2010

Aproximaciones corporales incómodas, piropos lastimeros a los oídos, entre otras situaciones, son parte de las experiencias de mujeres que viajan en el transporte público de la Ciudad de México, obligando a las autoridades locales a instaurar programas que permitan mitigar este tipo de acoso.

En varias partes del mundo, como en Nueva Delhi, India, el gobierno de aquella ciudad decidió implementar servicios de autobuses exclusivos para mujeres, los cuales recorren 6 rutas de aquella ciudad.

En el caso del Distrito Federal, las redes de transporte público Metro, Metrobús, RTP y el Servicio de Transportes Eléctricos, a través de la campaña denominada “Acoso Cero” han establecido políticas para evitar situaciones en las que se vea comprometida la seguridad de las féminas.

De esta forma, el Sistema de Transporte Colectivo (STC) Metro cuenta con cinco módulos de atención a víctimas de delitos sexuales en las estaciones Hidalgo, Balderas, Indios Verdes, Pantitlán y Pino Suárez.

Asimismo, durante los horarios de 6:00 a 10:00 horas y de 17:00 a 21:00 horas, se asignan los dos primeros vagones del Metro para uso exclusivo de mujeres y niños.

Sin embargo, María Estela Cuéllar, quien es secretaria de profesión y diario usa el STC para transportarse de su hogar a al trabajo, comenta que hay estaciones de la línea 1 en donde no se cumple con la separación de hombres y mujeres.

“En ocasiones he sentido contactos incómodos de hombres y  hasta de mujeres. Creo que todavía no hay educación ni respeto y eso va en decremento de la calidad del servicio del transporte público de la ciudad”, cuenta María Estela de 33 años de edad.

Por su parte, el programa “Atenea” de la Red de Transporte de Pasajeros, que funciona desde enero de 2008, cuenta con 67 unidades que recorren 23 de las 91 rutas de la RTP. Los autobuses son fáciles de identificar, pues en el frente y los costados de la unidad con grandes letras en color rosa resalta la leyenda “Servicio Exclusivo para Mujeres”. El horario de atención es de 6:00 de la mañana a 9:00 de la noche y el costo del pasaje es de dos pesos.

A pesar de que el servicio de “Atenea” ha funcionado bien, en términos generales, usuarias como Magdalena Estévez, argumentan que estos autobuses “se tardan mucho en pasar y a veces me veo obligada a tomar los normales”.

Por su parte, Roberto Núñez, quien frecuentemente viaja en RTP, comentó que “este tipo de servicio no está bien planeado, pues la mayoría de las veces pasan vacíos y los que son mixtos vienen llenísimos. No hay una buena planeación y no es equitativo”.

Guillermo Calderón Aguilera, director general de Metrobús, explicó en entrevista que este transporte cuenta con una campaña permanente en donde se separan en todas las estaciones de este sistema a hombres y mujeres de 4:30 a 24:00 horas.

“Se ha capacitado al personal del Metrobús y a los policías para que esta política se cumpla de manera puntual”, aseguró el funcionario.

En contraste, en un recorrido hecho por Transeúnte, se observó que desde la estación Doctor Gálvez hasta la estación Glorieta Insurgentes de la línea 1 de Metrobús, hombres y mujeres están mezclados en la zona que supuestamente es sólo para “ellas”.

En el caso del Tren Ligero también se realiza la separación de mujeres y hombres en las terminales Taxqueña, de 18:00 a 21:00 horas y en Francisco Goitia, de 06:30 a 21:00 horas.

Las penas por acosar a una mujer en el transporte público van de 3 meses a 6 años de prisión, dependiendo de la gravedad de la falta.

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