El pasado 28 de junio, el Gobierno del Distrito Federal entregó 15 locales comerciales a vagoneros, con el fin de que deje de haber comerciantes en los pasillos y convoyes del Sistema de Transporte Colectivo Metro. Sin embargo, la medida no ha sido tomada de la mejor forma por parte de los reubicados y amenazan con no acatarla, debido a que les resulta contraproducente.
Para contar con un Metro más seguro se necesita del compromiso de los comerciantes, con el objetivo de que cuenten con alguna oportunidad laboral y abandonen esta práctica que se ha realizado por décadas en vagones y pasillos del Metro, dijo José Ángel Ávila Pérez, secretario del GDF.
Además, agregó, se aplicarán sanciones a las personas que realicen algún tipo de actividad comercial en las instalaciones del STC.
En tanto, el programa para reubicar a los vagoneros avanza lento, pues de los casi 3 mil comerciantes informales que hay, sólo 300 han abandonado los pasillos y los carros del Metro.
Ernesto Suárez, quien actualmente vende discos en varias líneas, dijo no estar de acuerdo con la iniciativa del GDF, ya que no está bien estructurada.
“Dicen que hay una competencia desleal con Domino´s Pizza y con otras compañías que operan en el Metro, por lo que no nos conviene comerciar nuestros productos en un local”, afirmó Ernesto.
Asimismo, muchos vagoneros no ven con buenos ojos la medida, debido a que las autoridades locales piden muchos requisitos y papeles para poder ocupar un espacio fijo donde poder trabajar. Sumado a ello, las ganancias de un solo establecimiento tienen que ser repartidas entre varias personas, pues trabajan por medio de cooperativas.
Francisco Bojórquez, director del STC, declaró que “varios de los invidentes a los que se les ha otorgado un local, lo han abandonado o no lo usan. Es algo que tenemos que solucionar pronto y se está trabajando en ello”.
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