Por experiencias a nivel mundial, se ha demostrado que cobrar a los automovilistas por estacionarse en zonas de alto tráfico en las ciudades, ha contribuido a la reducción del uso del carro y, paralelamente, se ha incrementado el uso de transporte público.
Una encuesta en Florida, Estados Unidos, reveló que el costo y oferta existente de estacionamiento son los factores más significativos considerados por las personas en el momento de escoger entre el transporte público y el automóvil. Otro estudio en el centro de la Ciudad de Portland, Oregon, preveía, en el caso del cobro de tarifas a los estacionamientos, una reducción de viajes en automóvil de entre 10 y 30 por ciento.
Asimismo, estudios sobre viajes de la casa al trabajo en Los Ángeles, Estados Unidos, establecieron que el cobro del estacionamiento derivó en una disminución de los viajes de personas solas en automóvil de entre 20 y 27 por ciento.
Xavier Treviño, director ejecutivo del Instituto de Políticas para el Transporte y el Desarrollo (ITDP), indicó en entrevista que los recursos generados por la implementación de un programa de cobro por estacionarse, pueden repercutir en la mejora del espacio público de la comunidad, pues ese dinero “se utiliza para hacer cruceros y banquetas peatonales adecuados”.
Este tipo de políticas, continuó, se deben poner en marcha en sitios de la ciudad donde hay una alta demanda de estacionamiento, congestión de tráfico y un grave problema de contaminación del aire.
Por otro lado, el experto afirmó que se debe escoger una tecnología adecuada para el cobro de estacionamientos “considerando el presupuesto existente, los objetivos trazados y las limitaciones físicas de las banquetas. Se pueden tomar en cuenta otras opciones de pago, además de los parquímetros individuales, que por ejemplo hay en la colonia Cuauhtémoc”.
De este modo, existen parquímetros que se colocan en el interior del automóvil y marca el tiempo de estacionamiento que el usuario ha pagado. Cuando un conductor estaciona su vehículo en un espacio de estacionamiento de paga, el parquímetro se comunica con un transmisor cercano para acceder al precio de estacionamiento en esa zona. El automovilista escoge a continuación los minutos que va a requerir el estacionamiento y el parquímetro calcula el costo total del estacionamiento por ese tiempo, deduciendo dicha cantidad de la tarjeta de crédito del conductor o de una cuenta prepagada. El conductor cuelga el parquímetro en el espejo retrovisor del vehículo, exhibiendo los minutos que se han pagado, explicó Treviño.
Otra medida son los parquímetros para múltiples espacios de estacionamiento, los cuales, según el representante de ITDP, los conductores prepagan por su estacionamiento en un parquímetro que sirve para muchos espacios de estacionamiento y obtiene un recibo por el tiempo pagado, el cual se coloca dentro del parabrisas del automóvil.
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