por Susana Medina – @suzyrain
El jueves 11 de agosto 2011, se organizaron una serie de protestas en diversas estaciones de BART (Bay Area Rapid Transit) en San Francisco. Diversos sitios Web comenzaron a revolotear cuando esta instancia del gobierno norteamericano bloqueó las redes móviles y el uso de lÃneas durante las horas de protesta. Algunos los llaman una medida de precaución, otros empiezan a considerar que fue una medida Orwelliana (si se me permite el término spanglish) que cuarta la libertad de expresión.
Poco tendrÃa que ver el grupo de hackers activistas llamados Anonymous en temas de movilidad y transporte: ellos han atacado algunas de las entidades en lÃnea de este medio de transporte en nombre de la libertad. Además el punto de las protestas trata de otro tema, pues los ciudadanos buscan manifestarse en contra el uso de la violencia por parte de la policÃa de BART, en particular por el asesinato de Oscar Grant. Este joven de 22 años fue ejecutado por dicha autoridad en 2009 y los videos capturados en el momento han sido compartidos viralemente en Internet y televisión desde entonces. Sin embargo, este tema está profundamente relacionado con las nuevas formas de participación ciudadana y cómo las redes móviles y los medios sociales crean y reclaman al mismo tiempo el espacio público.
Siendo un tema más enfocado a la tecnologÃa, debemos empezar por partes y ofrecer algo de contexto. Tras los disturbios que han afectado Londres y varias ciudad de Inglaterra durante dÃas, las autoridades han contemplado bloquear el uso de Facebook, Twitter y BlackBerry Messenger ya que son los medios a través de los cuales se organizan con gran eficiencia los manifestantes y las llamadas flashmobs. Es probable que para evitar que se desate una problemática civil como la británica, pues estas protestas también comenzaron tras violencia y abuso de la policÃa, las autoridades de BART hayan decidido tomar esta medida como precaución.
Los ataques de hackers activistas, que se hacen llamar hacktivist, están más de moda en el mundo geek que Sheldon Cooper de The Big Bang Theory. El grupo Anonymous se destaca en particular por haber atacado diversas instituciones y compañÃas, entre ellas Visa y MasterCard tras su decisión de bloquar financieramente al grupo vigilante de Julian Assange, conocido como WikiLeaks. Dicho bloqueo se llevó a cabo tras la publicación de documentos secretos del gobierno estadounidense.
Tras suspender la señal móvil en estaciones de BART, Anonymous amenazó con atacar su sitio oficial y dejarlo fuera de servicio el doble de tiempo que ellos mantuvieron a la gente sin la posibilidad de usar sus dispositivos; lo cual a su manera de verlo ponÃa a la población en riesgo y se convirtió en una forma de censura. Anonymous cumplió su promesa deformando sitios satélites de BART y colocando su bandera distintiva. También, publicando información personal de los usuarios del sitio: nombres, direcciones, correos electrónicos y más. Este es un video de lo que el grupo está tramando a manera de activismo por la libertad en Internet y en términos de protestas en lugares fÃsicos, como la que se llevará a cabo hoy en la estación Civic Center de los trenes BART a las 5 de la tarde de San Francisco.
En términos generales hay quienes aprueban el modo de operar de grupos como Anonymous, asà como hay quienes aseguran que el comportamiento del grupo es terrorismo. Aunque sus modos son poco ortodoxos, sus argumentos son dignos de llevarse a discusión. Las comunidades hackers proclaman la libertad en Internet y que la información deberÃa de ser libre: su discurso por supuesto está impregnado de referencias extraÃdas de libros como 1984, o pelÃculas como V for Vendetta donde el héroe lleva la máscara del hombre Guy Fawkes, quien intentó volar el Parlamento inglés en 1605.
Sus ideas se conflictuan y contraponen ante los conceptos de gobierno o instituciones, sobre todo aquellas que cometen abusos. Pero lo más interesante es que han puesto en el mapa una especie de violación al espacio público y la participación ciudadana. Probablemente el descubrimiento más terrorÃfico es pensar que Internet, aquello que conforma un nuevo espacio no controlado  para participar en la democracia, puede ser apagado, bloqueado o suspendido con realativa sencillez. Mientras que la ciudadanÃa tiene el derecho a manifestarse, es momento de empezar a contemplar hasta qué puntos -incluyendo los virtuales- se extiende este derecho.
Esta tecnologÃa es muy nueva, Internet, las redes sociales y las telecomunicaciones aun no son del todo compresibles y están adelantadas a la legislación y toma decisiones apropiadas por parte de las autoridades. En Londres, por ejemplo, bloquear las redes podrÃa ser una mala idea pues hay quienes las necesiten para pedir auxilio. En San Francisco, bloquear los medios de comunicación a lo mejor puede despertar reacciones violentas de protestas que desde un principio -incluyendo las organizadas por Anonymous- son realizadas de manera pacÃfica. ¿Tú qué piensas?
Se puede permanecer al tanto sobre la protesta y la operación Anonymous en contra de BART en el hashtag #opBART en Twitter o en su página de Facebook. Anonymous es un grupo diseminado y cuenta con varias cuentas oficiales o que hacen la labor de voceros en Twitter, entre ellas está @YourAnonNews y @anonops, las cuales son las más citadas por medios oficiales.
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