Javier Hernández

Comprar una bici: escasez de facilidades

Por , @jahernandezhe , 25 de enero de 2012

El día de hoy quisiera describir una situación lejos del nivel técnico o académico, simplemente la experiencia de haber querido comprar una bicicleta.

El sábado 3 de diciembre, tuve la intención de comprar una, y para hacerlo me dirigí al centro de la ciudad, a la calle famosa calle de San Pablo, donde se encuentran varias distribuidoras de bicicletas y accesorios para ellas. Lo primero que hice es ver precios, ver las características y un poco la estética o el diseño de la bicicleta, simplemente por cuestiones de gusto. Me encontré con infinidad de marcas y modelos, que incluso en esa misma calle variaban en precios, aún tratándose del mismo modelo.

La mayoría de las que vi son para paseo o para hacer deporte, había muy pocas para realizar viajes cotidianos y la que encontré era muy cara. Me sorprendió que incluso tratándose de distribuidoras populares de bicicletas, no tuvieran una mayor diversidad en cuanto a la categoría que buscaba: “para de uso diario”. A esto se sumaba el buscar planes de estímulo para su adquisición, pero como resultado no encontré ninguna oferta seria que me hiciera querer comprar una en especial.

Sin embargo, cuando alguien quiere comprar un automóvil, se pueden encontrar planes de financiamiento accesibles, donde el vendedor informa a los compradores sobre las diversas opciones de vehículos, además de contar con la exención en el pago de impuestos -como lo es la tenencia a nivel federal-.

Por el lado de la bicicleta, ni el gobierno, ni los productores, ni los distribuidores de bicicletas tienen estrategia alguna para promover su adquisición para un uso diario, al menos así lo parece al visitar San Pablo. Para cerrar el círculo, al menos en esta popular calle, los vendedores de bicicletas no tienen la menor preparación para orientar su adquisición, considerando la talla y la actividad para la la que se usará principalmente, independientemente de las preferencias estéticas que cada uno de nosotros tenemos.

La conclusión no experta a la que yo llegué, es que cuando se busca una bicicleta no solo hay que considerar el color o la forma, de hecho no son lo más importante. Es relevante saber en que tipo de viaje se utilizará, si será periódico u ocasional, si se requerirán velocidades o no. Se debe considerar la estatura de quien la manejará, el peso de la bicicleta, la posición y comodidad. Y yo no pude encontrar a nadie que me asesorara en ello.

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