Apelan por legalidad en el uso de los parquímetros

Por Transeúnte , 28 de octubre de 2009

La puesta en marcha de los parquímetros en varias ciudades del mundo ha redundado en una contribución al reordenamiento del espacio público. Sin embargo, en la Ciudad de México, su implementación no ha tenido los logros esperados, debido a la falta de respeto y su mal uso.

El Instituto de Políticas para el Transporte y el Desarrollo elaboro en 2007 un estudio titulado “Gestión del estacionamiento en vía pública: el caso de la Zona Rosa”. En el documento se señala que sólo 62 por ciento de los parquímetros de la Zona Rosa, en la colonia Juárez de la delegación Cuauhtémoc, eran utilizados. El uso iba del 0 por ciento en la parte oeste (la calle Versalles entre Lucerna y General Prim), hasta el 100 por ciento, solamente en las 30 cuadras más cercanas a la Zona Rosa.

Asimismo, Xavier Treviño, director ejecutivo del Instituto de Políticas para el Transporte y el Desarrollo afirmó que también se observó, en el área de estudio, que hay 1,591 parquímetros, mientras que en la calle permanecían un total de 1,824 vehículos estacionados.  En zonas de alta demanda, detalla el experto, “los parquímetros deben de garantizar que siempre estén disponibles el 15 por ciento de lugares para estacionarse, es decir, que tu llegues y puedas encontrar lugar”.

Por otro lado,  la concentración de parquímetros inservibles o destruidos en el área fue de 126,  concentrados en 31 cuadras, lo que significa que hay  0.72  parquímetros en mal estado por cuadra, afirma el estudio.

De acuerdo con la información recibida por la Secretaria de Seguridad Publica del DF, el programa fue llevado a cabo con la promesa a la comunidad de que los ingresos generados por el mismo, serían usados para mejorar la Colonia Juárez.

Para  Treviño la idea anterior es buena, aunque carece, en su actual sistema de operación, de transparencia en el manejo de los recursos económicos obtenidos por el programa. Existe un Consejo Vecinal de la Colonia Juárez que, a través de un fideicomiso privado, administra el dinero que recibe de los parquímetros.

Ante esto, el representante de ITDP indica que cuando se trata de un espacio público, como la calle, “el dinero debe de ser manejado por un organismo de interés publico, donde se puedan solicitar auditorias públicas para ver como es el manejo de los recursos”.

“Todo este esquema viene desde 1995 y desde entonces no se ha replicado  en otras colonias, debido a que es un programa poco transparente”, agrega, “lo que pasa también es que ese dinero recaudado lo empiezan a usar para mejorar la infraestructura y la delegación se desentiende de su obligación de hacerlo”.

En un recorrido hecho por Transeúnte, en las colonias Juárez y Cuauhtémoc, donde hay parquímetros, se comprobó que siguen existiendo franeleros, piedras y botes para apartar los lugares y un trato preferencial a los edificios de gobierno y embajadas que se localizan en el área, pues sus funcionarios tienen apartados varios espacios como en el caso de la Embajada de Estados Unidos.

Para Treviño lo que se debe hacer para mejorar esta problemática es “tomar en serio la ley y sancionar a los coches mal estacionados que obstruyen el paso peatonal. Tener una cultura de cero tolerancia a esto”, mencionó.

Asimismo, el experto también comentó que todas las normas de estacionamiento deben ser vigiladas y sancionar a sus infractores, no solamente en los casos relacionados con parquímetros. La sanción por estacionarse en lugares prohibidos como la banqueta, debe ser más alta que el de un parquímetro con tiempo expirado, a fin de incentivar a que los automovilistas se integren al sistema de pago.

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