Línea 12 del Metro: la movilidad trastocada

Por Alejandro Palmerín, @caminalex , 29 de enero de 2013

A tres meses de inaugurada oficialmente la Línea 12 del STC Metro, muchas han sido las reacciones y cambios en la conducta de la movilidad que ésta ha generado. El más evidente quizá es el ahorro en el tiempo de traslado, francamente considerable ya que actualmente es posible recorrer la totalidad de la línea, que equivale a 25 kilómetros, en poco más de 40 minutos, tal como lo demuestra el “Estudio de percepción ciudadana de la Línea 12” del STC Metro, el cual refleja que el 92% de los encuestados vio una disminución en su tiempo de recorrido, siendo el más significativo el correspondiente al segmento de entre 30 y 60 minutos de ahorro, con un 34% de los encuestados.

Sobre el cambio de modo de transporte en que los encuestados se trasladaban, es notable que el 50% utilizaba microbús o combi para cubrir el mismo trayecto, 17% lo hacía por autobús RTP y 21% utilizaba alguna otra línea de Metro. Es también de notar que 5% de los encuestados respondió que utilizaba el automóvil particular antes de Línea 12, 4% lo hacía en Tren ligero, y Metrobús, mientras el 3% restante lo hacía en trolebús, bicicleta y caminando.

Ya involucrados en el cambio modal (el cambio de medio de transporte) y el cómo la movilidad trastoca el orden de los viajes al suroriente del DF, está el ejemplo de los biciestacionamientos instalados en todas las estaciones, hablaré específicamente de la terminal Tláhuac y la estación Periférico Oriente.

En la terminal Tláhuac se instalaron 200 muebles con capacidad para alojar una bicicleta, sin embargo, en ocasiones son ocupados por dos bicicletas, ya que a ciertas horas del día la demanda rebasa la capacidad instalada. Esto es el simple reflejo de que apenas se está atendiendo una necesidad latente de movilidad en bicicleta.

En lo que corresponde al biciestacionamiento de la estación Periférico Oriente, este cuenta con 16 muebles tipo “U invertida”, con capacidad para el aseguramiento de 32 bicicletas, sin embargo, debido a la demanda es posible encontrar hasta 60 bicicletas ancladas en dichos espacios. En consecuencia a esta sobreocupación, se da la paulatina utilización de lugares colindantes, como postes de luz y barandales.  Al igual que en la terminal Tláhuac, es un significativo ejemplo de que los usuarios no solo ven como alternativa el uso de la bicicleta, sino como el transporte ideal para realizar el último o primer trayecto hacia el transporte masivo.

¿Cómo se integra la línea 12 con el transporte colectivo de superficie que ya existía?

Las rutas de autobuses y microbuses en el mismo corredor como en vialidades transversales, se han convertido en alimentadoras del Metro, que representan un tema más delicado, ya que al no existir una autoridad dedicada completamente a la regulación del transporte de superficie, la oferta se ajusta “naturalmente“ a la demanda, por lo que se ofrecen recorridos locales o generan nuevas rutas que satisfagan los deseos de viaje de los usuarios de Metro.

Este comportamiento de la demanda es más evidente en el caos generado, principalmente en la terminal Tláhuac, que a más de dos meses de funcionar ordinariamente la nueva línea, su Centro de Transferencia Modal (CETRAM), que es el lugar donde se dan los transbordos de un medio a otro, aun no está habilitado para recibir al transporte de superficie, el cual generalmente son autobuses, microbuses, combis, taxis y, en menor medida, mototaxis y carros de golf. Además de un número considerable de vehículos provenientes de los municipios de Valle de Chalco, Chalco e Ixtapaluca, principalmente.

Respecto al CETRAM de Periférico Oriente, está más enfocado al modelo actual de una plaza comercial que distribuye el flujo de personas que circulan desde y hacia el Metro. Este atributo requiere un proceso de consolidación más profundo, que también involucra a las rutas actuales que tienen influencia en la zona. Por ahora solo seis rutas de transporte ofrecen servicio en este CETRAM, el cual cuenta con cuatro bahías de ascenso y una zona de descenso de pasajeros para las rutas de autobuses y microbuses, además de un estacionamiento subterráneo con 112 cajones, esto enfocado a la dinámica de “park & ride”, la cual consiste en estacionar el automóvil en el CETRAM y abordar el Metro.

De todas estas acciones de integración vinculadas al transporte de superficie, individual o colectivo, es claro que hay una incipiente idea de intermodalidad –lo que significa, utilizar diversos medios de transporte en un solo trayecto-, la cual hace falta promover y fortalecer, para que las acciones e infraestructura dedicada a mejorar la movilidad urbana, resulten provechosas y redituables, tanto hacia los usuarios como para el entorno, en este caso donde la Línea 12 del Metro tiene influencia.

Interior de un vagón de la nueva línea del metro. Fuente de la imagen: acento21.com

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