Said Osuna

Por el Culiacán que queremos

Por , @saidosuna , 26 de junio de 2012

El crecimiento de la ciudad de Culiacán ha rebasado el orden urbano de la capital de Sinaloa. Uno de los conflictos más visibles de esto, es la manera en que nos trasladamos de un lado a otro dentro de la ciudad. En las calles cada vez son más notorios los puntos y tiempos perdidos en el congestionamiento vial. Resultado de construir una ciudad para los automóviles: más calles, más distribuidores y puentes enfocados en hacer más fácil el uso del carro, lo convierte para el medio preferido por la población: diariamente transitan un poco más de 300 mil automóviles en la ciudad -según Instituto Municipal de Planeación de Culiacán-, la cual tiene cerca de 700 mil habitantes.

Hoy presento la situación en la que coinciden muchas de las ciudades medianas del país y, quizás, con el pasado de lo que hoy son la grandes metrópolis. Es mi ciudad, es Culiacán y lo que aquí escribo es la ciudad que anhelo, y así como yo, muchas otras personas y grupos. Este es un relato por la ciudad que queremos.

La principal consecuencia de esto es el tráfico y con él viene la pérdida de tiempo laboral y familiar, lo cual resta competitividad a la ciudad como centro de inversión. Así también, el auto es la principal fuente de contaminación del aire y de la construcción de infraestructura que utiliza espacio que de otra forma sería útil para la convivencia social, dejando así menos lugares para caminar y absorbiendo terrenos donde podrían construirse otras cosas.

La respuesta al congestionamiento vial de la ciudad de Culiacán no se encuentra en el automóvil, tal como se proyecta actualmente, sino en impulsar un transporte público de calidad, seguro y eficiente, acompañado de espacios para la movilidad no motorizada segura: banquetas de calidad, calles peatonales e infraestructura para para llegar en bici a zonas cercanas y a las estaciones de transporte público. Las experiencias alrededor del mundo y en el país han demostrado que sí es posible mejorar los viajes a la escuela y al trabajo con el uso transporte público. Ejemplo de ciudades que han apostado y están apostando a ello son León, Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey, entre otras.

La condición de la ciudad Culiacán, se encuentra en un momento decisivo: continuar por una ciudad que le apuesta al auto, un modelo obsoleto que no soluciona el problema de la congestión vial o apostar por una ciudad donde el transporte público de calidad facilite la forma en que nos movemos dentro de ella. Mejora que debe ser acompañada de un desarrollo urbano compacto y basado en el respeto al medio ambiente. Una ciudad donde las banquetas amplias que vemos en el sector centro, sean una condición de buena parte de la ciudad, donde cada vez sean más los parques y los árboles. Todo ello con un solo propósito: mejorar la calidad de vida de toda la población.

Pero ello no sucede por azar, requiere del compromiso de los actores sociales, activistas, académicos que accionen sus recursos organizacionales para generar información y estrategias de acción. Además, se necesita de la voluntad de gobernantes y empresarios.

Entonces, es momento de convocar un pacto entre los ciudadanos, empresarios y gobernantes, es tiempo de comprometerse y trabajar seriamente los cursos de acción, ya que las decisiones urbanas tomadas hoy definirán la ciudad en que viviremos mañana, es momento de convocar un pacto por la ciudad que queremos.

Enhorabuena ITDP:

Entregar una serie de demandas sobre movilidad urbana a los candidatos a Jefe de Gobierno para que las incluyan en sus agendas, ¡enhorabuena! por esta estrategia de incidencia en el proceso de agenda de gobierno, la cual deben replicar activistas y grupos inmersos en el asunto de la bicicleta, para influir en la definición de las políticas del próximo ciclo gubernamental.

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