¿Quieres vivir en la ciudad?

Por Areli Carreón, @arelibiciteka , 6 de agosto de 2012

Quienes vivimos en la ciudad de México padecemos la paradoja de tener siempre oportunidades de acceder a bienes inalcanzables para la mayoría de los mexicanos, pero con dificultades para disfrutarlos. En esta ciudad capital es prácticamente imposible hacer más de una cosa por día, pues el tráfico, la congestión, el caos urbano nos roba el tiempo y la energía para vivir. Un estudio sobre el transporte en la ciudad titulado “Workilometers: 10% de empleados” y publicado en El Universal el 4 noviembre de 2011, encontró que uno de cada diez empleados requiere más de 3.5 horas diarias sólo para ir  y regresar del trabajo. Estos trabajadores llamados “workilometers” sufren sobrepeso, estrés y son más propensos a divorciarse, pues sus necesidades de transporte no les permiten comer en casa, ni convivir y disfrutar de sus familias.

A pesar de tener la oferta cultural más importante del país, una encuesta liderada por Nestor García Canclini, en 2010 y llamada “Makeshift Globalization” –publicada en el libro The Endless City-, encontró que la mayor parte de los capitalinos pasa su tiempo libre en casa, cosa perfectamente comprensible, pues después de perder entre 2 y 4 horas en el tráfico, nadie está dispuesto a salir a sufrir la ciudad en lugar de disfrutarla. La misma encuesta reveló que en esos tiempos libres, sólo 6 por ciento de la población realiza actividades que requieren contacto con la ciudad, como ir de compras, visitar amigos o disfrutar de la vida nocturna. El resto pasamos la mayor parte de nuestro tiempo encerrados en nuestros autos y en nuestras casas.

Entonces, ¿queremos vivir en ciudades o no? Dada la falta de trabajo en poblaciones rurales, mudarse al campo no parece ser una opción viable para la mayoría de la población. De hecho, sucede todo lo contrario: en México se ha documentado que hoy, 76 por ciento de la población vive en ciudades (Inegi 2010), precisamente buscando las oportunidades que las urbes ofrecen a sus habitantes. Lo único que nos resta por hacer es esforzarnos por mejorar la calidad de las ciudades en las que vivimos, para mejorar la calidad de vida de quienes las habitamos.

Por difícil que parezca, no es imposible. Con un uso racional del automóvil privado y correctas políticas públicas e inversión en transporte público y no motorizado, no tendríamos que sufrir por el transporte, con exigentes NOM mexicanas de salud ambiental, no tendríamos que acostumbrarnos a permanecer enfermos a causa de la contaminación, con un urbanismo centrado en la calidad de vida de las personas, antes que en la rapidez de la movilidad de los vehículos, la ciudad podría ser un lugar más amable para vivir.

El dinero público debería invertirse, por ley, en calles completas, es decir, en aceras, árboles, servicios de luz y mobiliario urbano, transporte público de calidad y ordenamiento de diversos usos de suelo, para garantizar que todas las personas, particularmente las poblaciones más vulnerables como niños, ancianos y personas con necesidades especiales, puedan disfrutar de la ciudad.

Vivamos gozosamente, no sólo sobrevivamos en nuestras ciudades. Los beneficios que lograríamos con una diferente manera de hacer ciudad serían prácticamente incuantificables, pues con simplemente tener mejores espacios de convivencia, transporte y habitación se podrían prevenir conflictos tan diversos como la violencia familiar, la depresión, el sobrepeso y la desintegración social, así como incrementar la productividad personal y la competitividad de la ciudad.

Este cambio de paradigma urbano necesita de la aprobación de la Ley General de Asentamientos Humanos y Calidad de Vida, que actualmente está en el Senado. Es urgente contar con un marco legal federal que permita un armonioso desarrollo metropolitano enfocado en la calidad de nuestras ciudades, que es ingrediente insustituible para que los mexicanos podamos tener, algún día, la calidad de vida a la que aspiramos.

Areli Carreón, la autora de este artículo, es presidenta del consejo directivo de Bicitekas, A.C.

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  • http://www.facebook.com/arturo.bueno Arturo Ramos Bueno

    Una pregunta, la iniciativa del Ley que se encuentra en el Senado, dado que es General y delega facultades a los estado y los municipios, ¿está previendo la realidad municipal heterogénea que vive el país? Esta pregunta la formulo, para evitar que se convierta en letra muerta el asunto, o que suceda como ha ocurrido con los organismos operadores de agua potable.

    • http://twitter.com/xtrevi Xavier Treviño

      La ley sustituiría a la vigente Ley General de Asentamientos Humanos.

  • Areli Carreón

    Ningún avance legislativo se traduce en cambios automáticos en la realidad, si los ciudadanos no nos aplicamos a hacer valer nuestros derechos a través de su ejercicio. Una vez que llegue a aprobarse, luego hay que esforzarnos en hacer valer esta ley para que no quede en letra muerta.

  • Ines Alveano

    Veo que el libro The Endless City también se ha convertido en tu biblia ;) ¿Viste que ya salió la 2a parte? Un abrazo.