Por experiencias a nivel mundial, se ha demostrado que cobrar a los automovilistas por estacionarse en zonas de alto tráfico en las ciudades, ha contribuido a la reducción del uso del carro y, paralelamente, se ha incrementado el uso de transporte público.
Una encuesta en Florida, Estados Unidos, reveló que el costo y oferta existente de estacionamiento son los factores más significativos considerados por las personas en el momento de escoger entre el transporte público y el automóvil. Otro estudio en el centro de la Ciudad de Portland, Oregon, preveía, en el caso del cobro de tarifas a los estacionamientos, una reducción de viajes en automóvil de entre 10 y 30 por ciento.
Asimismo, estudios sobre viajes de la casa al trabajo en Los Ángeles, Estados Unidos, establecieron que el cobro del estacionamiento derivó en una disminución de los viajes de personas solas en automóvil de entre 20 y 27 por ciento.
Xavier…
















