Dos visiones divididas para la movilidad urbana en el país

Por Transeúnte , 21 de mayo de 2014

Por: Javier Garduño (@javgarred)

El plazo terminó para la actual administración federal. Se han publicado tantos programas nacionales, sectoriales, especiales y regionales, que resulta normal sentirse confundido. Entre ellos se encuentran el Programa Nacional de Desarrollo Urbano 2014-2018 (PNDU) y elPrograma Nacional de Infraestructura 2014-2018(PNI). Ambos ofrecen caminos distintos de hacia dónde deben moverse las inversiones en infraestructura y equipamiento en las ciudades.

Empecemos por las buenas noticias. El PNDU por primera vez reconoce a la movilidad como un eje estratégico del desarrollo urbano. Es de celebrarse que uno de los objetivos de este programa sea “impulsar una política de movilidad sustentable que incremente la calidad, disponibilidad y accesibilidad de los viajes urbanos”. Para lograr implementar una política de movilidad urbana sustentable (MUS), el PNDU establece cinco estrategias: 1) la consolidación del marco institucional y normativo, 2) fortalecer las capacidades técnicas de las administraciones locales, 3) promover un cambio cultural, 4) promover la coordinación intersectorial y 5) generar información e indicadores útiles para la toma de decisión.

Estas estrategias están acompañadas de 44 líneas de acción, de las que considero imprescindibles:

  • Promover los lineamientos parala intermodalidad –uso de bicicletas, autobuses, metro y otros tipos de transporte público, de manera integral, para llegar de un punto de la ciudad a otro.
  • Apoyar la densificación de corredores derivados del Programa Federal de Apoyo al Transporte Urbano Masivo (PROTRAM).
  • Impulsar la adopción del Desarrollo Orientado al Transporte como modelo urbano para la planeación de las ciudades mexicanas.
  • Impulsar sistemas públicos de bicicleta, como Ecobici.
  • Priorizar al peatón en las políticas de movilidad urbana.
  • Promover la realización de encuestas origen destino.

En las 44 líneas de acción, la palabra “automóvil” sólo viene referida en dos ocasiones, para fomentar restricciones y racionalizar su uso. Con ello vemos un cambio de paradigma enfocado en promover modos de transporte más sustentables.

Ahora vienen las malas noticias: la cartera de proyectos del PNI no reconoce la importancia del fenómeno urbano. En el país, casi el 80% de la población vive en ciudades, y es en los centros urbanos en donde la gente realiza la mayor parte de sus actividades económicas, sociales, culturales. Sin embargo, la cartera de proyectos de comunicaciones y transportes del PNI privilegia sobre todo el desarrollo carretero mediante proyectos que conectan una ciudad con otra, conocidos como intraurbanos. De los 223 proyectos previstos para este rubro, 97 se destinarán a proyectos intraurbanos y 70 a urbanos.

En la siguiente tabla se observa con detalle el tipo de proyecto por número y monto, destacando que el porcentaje más grande de recursos se destinará a proyectos intraurbanos:

Tipo de proyecto Número de proyectos Monto proyectos Porcentaje
Urbano 70 128,317.8 9.7%
Intraurbano 97 359,102.1 27.2%
Aéreo 19 3,621.9 0.3%
Carga 24 79,830.0 6.0%
Comunicaciones 5 673,735.0 51.0%
Rurales 3 71,045.7 5.4%
Otros 5 4,456.8 0.3%
TOTAL 223 1,320,109.3 100.0%

 

Los proyectos de transporte y vialidad del PNI favorecen el uso del automóvil ya que la gran mayoría de los recursos (74%) se destinará a obras de ampliación de infraestructura vial urbana. Sólo una pequeña parte es para promover el transporte público masivo (26%). Cabe destacar que el reparto modal en las ciudades del país es inverso: sólo una cuarta parte de los viajes se llevan a cabo en automóvil y tres cuartas partes en transporte público y modos no motorizados.